Héroes

Los invitados comenzaron a llegar desde las seis de la mañana. Una hora algo particular para empezar a celebrar. Pero es época de Navidad y motivo suficiente para cumplir con un compromiso que prometía un día feliz e inolvidable.

Luciendo ropa deportiva y una auténtica sonrisa cumplían a la perfección con el protocolo de la fiesta a la que asistían. Reunidos en una carpa gigante en pleno centro de Bogotá y junto a sus familiares y seres queridos, trescientos héroes colombianos protagonizaron una jornada de solidaridad. Merecida. Aun en condiciones físicas limitadas por culpa de la guerra, éstos jóvenes hacían una entrada triunfal al evento dispuesto para su homenaje. No era para menos. Era el día para confirmar que aún en la adversidad también existen desconocidos que están dispuestos a dar la mano. A levantar el ánimo. Con la gratitud se le rinde honor a los valientes. Miles dieron las gracias. Miles de colombianos se hicieron presentes. Fueron 54.668 personas las que durante 2014 dieron su aporte para que la campaña anual de solidaridad de La W Radio liderada por su director Julio Sanchez Cristo fuera un éxito. Entre todos fue posible.

Los invitados se abrían paso muy lentamente con la ayuda de sus bastones blancos y muletas. Otros lo hacían con sus recién estrenadas prótesis. También buscaban un puesto cerca del escenario aquellos en sillas de ruedas. La presencia de los héroes heridos en combate siempre es digna de respeto y admiración, así que todo sucedía con naturalidad.

No hubo necesidad de hacer muchas preguntas. Casi todos estaban dispuestos a hablar e incluso a hacerlo públicamente a través de los micrófonos de La W Radio. Compartieron sus anécdotas durante el programa radial en su honor y lograron calmar esa curiosidad que nos embarga a quienes nos hacemos las preguntas sobre cómo, cuándo o dónde los tomó por sorpresa la tragedia. Como negar que son historias cargadas de dolor, pero al mismo tiempo no sé cómo, pero en ellos se puede sentir un tono optimista aun con las cicatrices que les ha dejado la guerra.

El destino les permitió sortear la muerte pero el reto de salir adelante después de lo sucedido no será fácil y lo saben. Hay posibilidades , eso también lo saben, pero la ayuda del gobierno y de la ciudadanía en campañas solidarias como a la que asisten será clave para su futuro. Algunos no volverán a ser lo que fueron, pero pacientemente tendrán que empezar a ser conscientes de que tienen una segunda oportunidad.

No están solos y eso ha quedado claro luego de ver las cifras de donaciones hechas por los oyentes, y también del apoyo de la Presidencia y el Ministerio de defensa. En total, se recaudaron más de 2.5 millones euros entre viviendas, becas de estudio, tabletas electrónicas, móviles, canastas con productos de aseo y alimentación y, finalmente, cada uno recibió una maleta de viaje. Hubo lágrimas de felicidad. Fueron momentos emocionantes para los soldados, sus familiares y todos los asistentes. Por fin hubo recompensa, emocional y económica. Incluso uno de los aportes más significativos con el que cuentan éste año ha sido la vinculación de Juan Diego Gómez, doctor en ciencias de la computación, actualmente investigador en BIOS y quien ha puesto a disposición todos sus conocimientos en el área de sistemas biológicos y computacionales para mejorar la calidad de vida de los héroes heridos en combate.

La mayoría ha sido víctima de campos minados, explosiones y balas. Sin embargo, su capacidad para salir adelante parece ser imbatible. Las mutilaciones se han llevado pedazos de su cuerpo, pero aún se percibe en ellos las ganas cumplir sus sueños. Son todos tan jóvenes y llenos de vida que, sin duda, merecen volver a empezar.

La imagen del acto de homenaje pertenece a la radio La W

Publicado para http://www.huffingtonpost.es/marcela-sarmiento/heroes_1_b_6366944.html

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Conversación con la cerveza

Las grandes amistades no se hacen en las lecherías, dice un amigo inglés. Si insistimos en opinar lo contrario, serán varias las generaciones que puedan comprobar y demostrar que es en los bares donde las amistades tienen posibilidades de trascender. En un bar, los momentos buenos o malos siempre encuentran un espacio para no pasar desapercibidos, y se convierten entonces en los sitios propicios para encontrarnos y entregarnos a simples pero auténticas conversaciones sobre la vida. Nada mejor que un bar para las confesiones. Las anécdotas son infinitas. Probablemente, sentarse con algún amigo y empezar la noche con una cerveza puede ser uno de los grandes placeres de la vida de millones de personas. No haría falta comprobar las cifras.

Sólo basta sentarse a observar cómo los visitantes de un bar llegan desprevenidos para luego pedir la primera cerveza después de una larga jornada de trabajo. Resulta ser una descarga de las tensiones del día. Y sin importar quién se encuentra a un lado, el ritual de saborearla se cumple con absoluta naturalidad. Algunos lo hacen en solitario, pero eso es lo de menos, porque a continuación del primer sorbo llega la complicidad entre quienes comparten la barra. A diferencia de otras bebidas, la cerveza te hace sentir en el mismo plano con cualquiera que se encuentre a tu lado. Parece a simple vista que con una cerveza en la mano no hay pretensiones. No se marcan diferencias. Se enciende un ecualizador de frecuencias sociales, incluso entre hombres y mujeres.

Como periodista en ejercicio profesional, asisto a diversos escenarios sociales y culturales. Luego del deber cumplido, viene bien una cerveza entre colegas. En primera instancia, nos refresca, y esa misma sensación se traspasa a nuestra conversación, aunque no tenga nada que ver con el evento que cubrimos como comunicadores. Cada uno pide la de su preferencia, y en algunos casos, la decisión puede llegar a ser emocional si por casualidad nos dan la opción de elegir entre alguna marca que nos recuerde nuestro país. Es innegable la relación tan estrecha entre una cosa y la otra. Es como un sello de identidad que logra incluso entrar en los terrenos del orgullo personal cuando se está lejos de casa. Aún con la amplia oferta que tenemos a nuestra disposición, nada como la marca de toda la vida para sentirnos cerca a los nuestros.

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Durante un viaje a Ciudad de México, conversé con Marc Busain, CEO de Heineken México (Cuauhtémoc Moctezuma) y experto en el tema y con experiencia en África, Europa y ahora, Latinoamérica. Tenía curiosidad por saber qué papel juega la herencia cultural de los países en cuanto al consumo de cerveza.

“Aunque existan diferencias culturales entre los continentes y sus respectivas tradiciones, lo verdaderamente interesante es que no se trata sólo de un producto líquido con bajo contenido en alcohol, la cerveza representa realmente buenos momentos con los amigos. En todos esos lugares donde he trabajado, la cerveza juega un rol cultural muy importante, porque se sirve en bares, pubs y restaurantes que son plataformas sociales y culturales”.

En este momento en el que la presencia física empieza a ser un privilegio ante la multiplicación de amigos virtuales, compartir tiempo con los demás alrededor de la mesa de cualquier bar o restaurante, en mi opinión resulta imprescindible. Son esos espacios de encuentro los que generan que la cultura de la cerveza tenga tanta importancia entre los adultos jóvenes hoy en día. Pero al mismo tiempo, las redes sociales, tendencia actual, son igualmente valiosas para llegar al mismo grupo de consumidores para convocatorias a eventos de diferente índole, y también para la transmisión de mensajes de forma inmediata y reiterativa, todas relacionadas con el consumo.

“Nuestras campañas insisten permanentemente en la importancia del consumo inteligente y la más reciente, ‘No te hagas Güey’, lanzada junto a la Cámara Nacional de la Industria de la Cerveza es un buen ejemplo de lo que estamos haciendo los cerveceros de México para promover el consumo responsable”.

Pero independientemente de la generación o grupo al que pertenezca, no dudo de que experimentar me ha llevado a aprender que me gusta beber en mis ratos de ocio. Siempre será clave el lugar donde hayas crecido y la personalidad que hayas cosechado en el entorno personal y laboral.

“La cultura mexicana, en especial la del norte del país, es cervecera. Los buenos momentos siempre incluyen una cerveza. Obviamente, el clima es un elemento esencial que explica el fenómeno de por qué el consumo per capita allí es más alto que en el resto del país. Todas nuestras marcas tienen un perfil de consumidor específico. Los adultos jóvenes a los que les gusta el rock alternativo prefieren Indio, pero quienes buscan ser más interesantes y estar a la moda se identifican con Dos equis. Tecate tiene probablemente un consumidor macho que busca pasar tiempo con sus amigos”, concluye Busain.

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Generalmente, cuando llevamos ciertos años experimentando con diferentes sabores, logramos determinar con exactitud qué queremos y a qué horas nos sentimos más a gusto con una u otra bebida. En mi caso, siempre tendré en cuenta mi estado de ánimo, aunque el horario también se cuela a la hora de tomar de mis decisiones. Pero siempre he sentido inquietud por los nuevos consumidores. Aquellos que cumplen su mayoría de edad y empiezan a buscar con qué se sienten más cómodos y satisfechos dentro del amplio espectro de bebidas alcohólicas. Tarea nada fácil. Mi primer sorbo de contenido alcohólico fue de cerveza. Así que no tuve más remedio que preguntarle al señor Busain si, en su experiencia como conocedor del mercado, éste caso podría considerarse como el primer paso para perder la virginidad alcohólica. “No. No creo que la cerveza lo sea. El sabor amargo sigue siendo el factor de rechazo más alto entre los adultos jóvenes. Quizás las mezclas dulces sean probablemente los detonantes para perder la virginidad, en términos de la primera vez que se experimenta con el alcohol”. Él dijo no recordar qué sucedió en su caso, pero confiesa que después de muchos años siendo parte de la cultura cervecera y de catar tanto, ha llegado a la conclusión de que su paladar ha evolucionado hacia la preferencia por una lager de calidad. Incluso me cuenta que su preferida es la que cada fin de semana le ayuda a recuperarse luego de sus largas jornadas de bicicleta. Es un ciclista fanático y afirma que está científicamente demostrado que contiene antioxidantes, vitaminas y no contiene grasa ni minerales, lo que la hace una bebida aún más interesante para él.

En un mundo en el que prolifera la información acerca de las marcas, las bebidas y los alimentos de lujo, confirmo una vez más mi aprecio y afecto hacia la cerveza y lo que representa para la sociedad. Ella no pertenece a nadie, pero tiene un lugar especial a donde quiera que voy.

Esta columna fue originalmente escrita para http://www.huffingtonpost.es.

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El retrato del párkinson

Con 47 años y varios proyectos en camino, lo último que se cruza por la mente es que aparezca el párkinson y se instale a vivir contigo. Para quienes cuentan con serenidad y paciencia, el único remedio ha sido darle la bienvenida y hacer de su estadía el escenario menos desolador posible. Para los demás, no hay ni habrá sosiego viable. El párkinson llega para quedarse.

J.M Tolani nació en Burma. Hijo de padres indios. Vivió su infancia en internados estudiantiles en Londres, para luego terminar sus estudios de marketing en New York. Un viaje a Madrid durante unas vacaciones le despertó el interés por empezar a fotografiar personas. De regreso a casa tomó la decisión de entrar a estudiar en IPC (International Center of Photography) y a partir de ese momento su vida cambió por completo. Con su cámara al hombro, inicia un recorrido por India. Recuerda con exactitud que su primera experiencia artística, irónicamente, fue haciendo fotos en un slum: uno de esos lugares donde la pobreza toca límites insospechados mientras los olores de las basuras impiden la mínima concentración. Pero si había sido capaz de mantenerse en pie haciendo retratos de los niños y las mujeres que transitaban a su alrededor, podría dedicarse a ello el resto de su vida. La fotografía con sentido social se convirtió en su especialidad. Se dedicó a viajar por diferentes lugares del país, cada vez más interesado por las actividades diarias de las mujeres que encontraba en su entorno, por rol que jugaban dentro de la comunidad a la que pertenecían. Incluso la revista Stern, se interesó y publicó una serie de fotos con carácter periodístico en uno de sus artículos.

campesino y niña JMTOLANI               Semillas JM TOLANI

Unos meses después se embarcó en un viaje que lo llevaría a varios países de América Latina: Ecuador, Perú , Chile , Bolivia y Argentina. Sus manos y sus dedos funcionaron como nunca. Su satisfacción como artista se resume en un material maravilloso sobre las mujeres latinoamericanas. Recuerda especialmente su estadía en Perú, y su experiencia haciendo trueques con el único objetivo de obtener una imagen. Subía las montañas con su mochila llena de pequeñas tortas de azúcar. Al llegar a su destino, eran esos bocados los que le permitían negociar con ellas para que se dejaran fotografiar. Temían que su alma fuera robada por la cámara. J.M se instalaba en el interior de sus chozas y desde allí le permitían hacer su trabajo.

De regreso a New York, empezó a percatarse un leve temblor en dos dedos de su mano derecha. El anular y el dedo medio. Algo casi imperceptible. Pero para alguien experto en medir el tiempo al disparar su cámara, hasta una milésima de segundo cuenta, y él lo notó de inmediato. No era capaz de hacer lo que antes parecía tan fácil.

El primero de los especialistas no sospechó la razón del problema que lo aquejaba. Él recuerda que le dijo que era “una inflamación en unos nervios cercanos a su columna vertebral los que no le permiten controlar el movimiento de la mano”. No fue una respuesta tranquilizante.

Durante otra cita médica, el médico le invitó a caminar de un punto A a otro B. Fueron solo un par de metros para determinar el problema. J.M no movió el brazo derecho. Caminó con el brazo inmóvil. “El balanceo que llevamos al caminar en perfecta coordinación con el resto del cuerpo, debe ser exacto. Si algo falla, algo anda mal.”

Luego vendrían infinidad de pruebas para finalmente confirmar lo que temía. De la noche a la mañana se había convertido en un hombre menor de 50 años con párkinson, con el diagnóstico y la conmoción de una noticia de esas características e implicaciones. J.M decidió continuar con su actividad profesional antes de perder las facultades que le permitieran oprimir el obturador de su cámara. Esa era una de las grandes certezas. Y la ha cumplido al pie de la letra.

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La forma de hablar de J.M es pausada. Lenta. Sus ojos brillan. Mis preguntas se fueron espaciando. Todo empezó a fluir con un aire de tranquilidad. Se convirtió luego en una conversación. Sólo basta escucharlo para entender que su condición es solo una forma de navegar por aguas que creemos intransitables para quienes no sufrimos la enfermedad, pero no por ello dejan de ser anécdotas apasionantes y profundas. Sus experiencias logran momentos de reflexión personal espontánea. Es que por instantes te pones en sus zapatos. Y la verdad, la situación te supera. Compartir tiempo con él ha sido muy edificante. Su obra artística resultó siendo el pretexto para descubrir lo valioso que puede llegar a ser un hombre que se ha visto obligado a renunciar a su pasión y que no intenta en lo más mínimo resistirse a su destino.

“Esta enfermedad es resultado de las toxinas a las que estamos expuestos. A las sustancias químicas que consumimos y no tenemos conciencia. Las causas genéticas existen, pero en porcentaje muy bajo”, dice el fotógrafo, mientras se acomoda una gorra con el logotipo de la fundación de Michael J. Fox para la que es voluntario.

Aún con toda la voluntad y determinación que él quisiera imprimirle a su vida, no habrá quien detenga el deterioro. ¨No puedo pelear en su contra. Debo ajustar mi vida a lo que ahora experimenta mi cuerpo. Debo hacerlo desde una perspectiva positiva¨ dice éste fotógrafo que de su rutina diaria ha hecho un reto personal. Vive en Manhattan, solo. Se despierta temprano para tomar su primera dosis de medicación. Alrededor de una media hora más tarde empezará a sentir los efectos para poderse poner en pie y aprovechar las dos horas de rango de duración que le permiten desarrollar una vida relativamente normal.

Sólo bastará que el reloj dé la vuelta completa un par de veces para nuevamente tener que medicarse y empezar de nuevo. Y así sucesivamente durante el día. Es un desafío. Con mucha paciencia se desenvuelve en su espacio y a su tiempo. Lo que más disfruta son su clases de ballet: “Mis sesiones de ballet clásico son tremendamente beneficiosas, porque me ayudan a coordinar y estirar el cuerpo. Es una de la mejores actividades para una persona con párkinson. Yo lo disfruto muchísimo, y mis compañeros también”. La cita semanal en el estudio de baile me hace mucha ilusión.”

Aunque hace esfuerzos físicos significativos, no puede manipular su cámara fotográfica. No puede ni siquiera sostenerla en sus manos por el peso, pero la tecnología le proporciona un bálsamo que suaviza en gran medida su situación. El teléfono móvil se ha convertido en su mejor herramienta. Ha llegado para darle sentido a lo que parecía perdido. Un suave clic a la pantalla y logra imágenes que para él lo son todo. “Es un dispositivo liviano, cuenta con aplicaciones fantásticas para editar, cambiar filtros y, lo más importante, me da la oportunidad de seguir retratando la vida que me rodea. Ahora llevo mi cámara en el bolsillo y me da alivio saber que puedo seguir haciendo fotografías”.

JM Tolani nunca dejará de ser un artista. Nunca dejará de ser alguien con la capacidad de sentir la belleza e inspiración por las cosas. Las series fotográficas que cuentan sus andanzas por el mundo hacen parte de las exposiciones que realiza en diferentes salas con el único objetivo de recaudar fondos para el estudio del Parkinson. Su siguiente paso será Buenos Aires, Argentina.

En el 2016 una galería abrirá sus puertas para que J.M continúe su labor como artista, simplemente desde otra perspectiva. La que le está enseñando a aceptar y vivir el párkinson con una valentía insuperable.

( Publicado originalmente para http://www.huffingtonpost.es/marcela-sarmiento/retrato-del-parkinson_b_6033538.html)

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Toda la tribu

Ni la mejor escena de Breaking Bad, la popular serie norteamericana, podría superar la historia de una mujer en Delaware, Estados Unidos. Su pequeña hija de cuatro años cometió la travesura de su vida. Repartió bolsas de heroína finamente empacadas a sus compañeros de guardería. Es como para no creer. Pero lo más desalentador es que no es la primera vez ni será la última . Las condiciones de vida a las que son sometidos millones de niños en el mundo no son prometedoras.

Las agencias de servicios sociales no dan abasto y no hay presupuesto que valga para salvarlos de situaciones límite que en muchos casos no tienen final de cuento de hadas.

Son testigos de violencia intrafamiliar. Otras veces son las víctimas directas de abusos por parte de los adultos con los que conviven incluyendo sus padres. Les toca lidiar con los ambientes hostiles en los que no hay una sola palabra de aliento, motivación o cariño. Acuden a sus lugares de estudio cargando consigo ansiedad, angustia y en otros casos bolsas de droga o armas letales que comparten con sus amigos como gesto de generosidad durante su jornada escolar.

La crianza de los hijos es una de las tareas más difíciles que debemos llevar a cabo. Se necesita compromiso. Mucho. Devoción y constancia. Pero sobre todo responsabilidad. Es cierto que los padres somos los llamados a ello pero el resto de la tribu también es fundamental para proteger, ayudar y sacar adelante los niños de la familia. Un consejo a tiempo. Un abrazo. Un día libre para compartir con ellos y hacer las preguntas más simples : ¿cómo estás? ¿en que te puedo ayudar? ¿ qué tal va el colegio? ¿quiénes son tus amigos?. En casos más urgentes no deberíamos dudar en actuar como un clan e intervenir e interceder por los más pequeños cuando vemos que las cosas en casa no funcionan de forma saludable. Apelamos al respeto a la intimidad porque nos tacharían de entrometidos y atrevidos. Llegamos a la conclusión de que los responsables de esos niños son sólo sus padres y para eso los tienen. Pero no. A veces no. Los niños no saben pedir ayuda. Sus padres mucho menos. Quienes miran de cerca evitan mojarse. Voltean la mirada. Es más fácil y cómodo no meterse en problemas ajenos. Pero preguntar no está mal cuando lo hacemos de manera respetuosa, bondadosa y con el ánimo de darle apoyo o una luz a quien la necesita. Así como existen prestamos de dinero entre amigos también deberíamos estar en la capacidad de apoyar emocionalmente a los mismos con el único objetivo de arropar a los niños con los que compartimos. Sobrinos, primos, nietos y por supuesto hijos de nuestros amigos. Si hay verdadero sentido de amistad no habrá impedimento para una conversación y ofrecer ayuda cuando es evidente que la necesitamos. La típica frase : “ a mis hijos los crío yo y nadie se mete” , la encuentro soberbia y arrogante sobre todo cuando no se está a la altura del compromiso. Todos necesitamos cooperación en algún momento de la vida, aún más cuando hay niños y la tribu debería estar ahí para auxiliarnos. Fijar los limites de educación es una tarea íntima pero teniendo en cuenta que quienes nos aprecian siempre querrán lo mejor para nosotros y por ende el bien de nuestros hijos.

(Publicado originalmente para http://theobjective.com/blog/es/Marcela_Sarmiento/2014/10/10/drogas)

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Paulina

Respetada Sra. Matute:

Hace algunos años recibí de regalo un libro llamado Paulina. Le confieso que sentí emoción al saber que existía un escrito que llevara como título el nombre de mi hija mayor. Si. Usted sabe que las madres somos así. Por aquel entonces vivía en Estados Unidos y no tenía conocimiento de su existencia, sin embargo Lourdes, una amiga española al enterarse de la coincidencia quiso hacerme una oferta y prometió enviármelo desde Barcelona con la condición de que lo leyera. Pensé que sólo sería un arrebato del momento y quedaría en una simple promesa. Para sorpresa mía , meses después recibí un paquete procedente de España con un ejemplar de su obra.

Al ver la portada sentí ternura. La ilustración era de una niña con un caballito de madera que evocaba la infancia de otros tiempos. Pensé de inmediato en la remitente del envío. Ella había cumplido con su parte del trato y yo me veía en la necesidad de cumplir con la mía. Hoy a través de ésta carta quisiera contarle que después de varios años de haberlo leído , el personaje central de su historia sigue presente en mi memoria. Las experiencias de su Paulina en casa de los abuelos y la forma como sin proponérselo empieza a dar lecciones de vida a través su actitud hacia las cosas que la rodean, es fascinante. Paulina tiene un espíritu particular. Atesora el valor de la amistad y la relación que establece con su compañero invidente, es la mejor forma de demostrarlo.

Hoy quisiera contarle señora Matute, que mi Paulina es muy especial. Es una amante de la lectura. Le emocionan las novelas románticas. Pero de igual manera disfruta de la ciencia ficción y últimamente de las historias de misterio. Años atrás intenté leerle algunos párrafos del libro que lleva su nombre para que se familiarizara con el personaje mientras llegaba el momento de su propia lectura. Y creo que ha llegado la hora de entregarle la copia que alguna vez fue mía porque quisiera que la disfrutase como yo lo hice. Le cuento entonces que lo tomé prestado de la biblioteca de casa y lo he entregado envuelto en papel de regalo. También he escrito una dedicatoria junto a la de Lourdes que dice : “A mi Paulina , quién encontrará en otra Paulina la inspiración para ser una persona valiente y compasiva.” Estoy convencida que ésta es una forma simple de hacerle un homenaje a usted quien acaba de emprender un largo viaje. Quisiera comentarle antes de despedirme, que seré siempre una fiel admiradora suya y que la butaca K que ocupaba en la Real Academia de la Lengua seguramente extrañará su presencia. Quienes nos quedamos tenemos la fortuna de continuar leyendo su obra y entregarla a las nuevas generaciones. Con respecto al triunfo de su historia en manos de la joven lectora que vive conmigo, no hay de que preocuparse porque solo con el título ya ha logrado cautivarla.

Usted alguna vez parió a una niña llamada Paulina para hacerla protagonista de un cuento y yo lo hice algunos años después para aprender que en la vida real también existen niñas tan especiales como la suya. Gracias por Paulina y buen viaje , Señora.

(Publicado originalmente para http://theobjective.com)

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Ni con el pétalo de una rosa

Es una mujer querida y admirada en su círculo de amigos. Eso me cuentan. Todos ellos o por lo menos la mayoría se han hecho presentes en éste momento donde el destino le está obligando a vivir la peor de las experiencias. Se llama Natalia Ponce de León. Tiene 33 años y va camino a cumplir dos semanas en el Pabellón de quemados del Hospital Simón Bolivar en Bogotá, víctima de un ataque con ácido que tiene comprometido el 37 % de su cuerpo. Veo una y otra vez el vídeo que fue clave para la captura del presunto agresor que resultó ser un vecino de infancia llamado Jonathan Vega y que según las informaciones está obsesionado con Natalia. No puedo evitar sentir rabia y dolor. Parece que en la distancia es la única forma que tengo de solidarizarme con alguien a quien no conozco pero a la que me encantaría darle palabras de aliento y consuelo. Encuentro reportajes, artículos y víctimas. Muchas víctimas con historias dolorosas e incomprensibles como la de Natalia. Somos todos, excepto los desgraciados agresores, quienes rechazamos la violencia en todas sus formas. Teniendo en cuenta las cifras, los perpetradores parecen multiplicarse para protagonizar los titulares diariamente. Si no son golpes, son puñaladas, balazos o chorros de ácido. No puedo entender semejante barbarie. ¿Qué puede estar pensando una persona para desfigurar a otra con un líquido corrosivo? ¿Qué pasa por la mente de un criminal para cometer semejante daño permanente a otra persona que se supone es su amiga o en la mayoría de los casos, su pareja? Mientras en Colombia la información sobre el crimen cometido contra Natalia se apoderaba de las redes sociales como una intensa marea rechazando la violencia hacia las mujeres, yo me uní desde España con el hashtag #NiConElPétaloDeUnaRosa esperando a que haga eco junto a los miles de mensajes escritos desde ese día. La campaña que lleva ese nombre es liderada por Alejandra Borrero, actriz y activista por los derechos de las niñas y las mujeres colombianas pero con la firme intención de ser escuchada en el mundo entero. Como infortunada coincidencia durante la semana pasada en Madrid, otra mujer llevaba a juicio a su exmarido por el mismo delito: ataque con ácido. La historia de celos y obsesión en éste caso terminó con la contratación de un sicario llamado Bryan, el rostro de María Ángeles con cicatrices y secuelas de por vida, y Özgur, el autor intelectual al que posiblemente no puedan relacionarlo con los hechos. El juez tendrá que decidir ante un drama de una historia de terror de la vida real. Así como éstas mujeres son miles las víctimas cada año alrededor del mundo. Unas corren mejor suerte que otras pero al final sus vidas no vuelven a ser las mismas jamás. En la mayoría de los casos son precisamente ellas quienes llevan las banderas de su incesante lucha. Crean fundaciones y organizaciones para brindarse apoyo mutuo y sentirse reconocidas por el colectivo al que ahora pertenecen mientras buscan un lugar en la sociedad de la que formaron parte años atrás. Las sobrevivientes son mujeres valientes. Personas a las que la vida les obliga a reorganizar sus prioridades. Un precio muy alto tienen que pagar por su libre desarrollo personal cuando puedan gozar de una segunda oportunidad como espero que tengan cada una de ellas. Mis respetos y admiración a tan valiosas mujeres.

(Publicado originalmente para http://www.huffingtonpost.es)

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